Innovar en tiempos de crisis.

La crisis: una oportunidad para el cambio.

Se está convirtiendo en un mensaje muy repetido: la crisis es una oportunidad para potenciar la economía de la innovación y el conocimiento. Al mismo tiempo, estamos siendo testigos de que la crisis tiene un impacto transversal y por lo tanto también afecta, aunque en menor medida, a los sectores tecnológicos y emergentes. En realidad, la crisis hace más importante si cabe la necesidad de innovar en todos los ámbitos y recomienda nuevas prácticas para hacerlo.

 Pero, ¿qué es Innovar?

 Existen infinidad de definiciones sobre innovación como pueden ser las siguientes:

Desde ACMP pensamos que los tres elementos básicos que tienen que ver con la innovación son los siguientes:

 CLIENTE: Toda idea innovadora en las empresas debiera de estar enfocada a añadir más valor al cliente.

PERSONAS: En las empresas se tiene que potenciar un ambiente adecuado para que las personas de la Organización propongan ideas innovadoras.

PROCESO: La innovación en las empresas debiera ser definido como un proceso, ya que todas las ideas que las personas dan son un input, y se tiene que poner en marcha el proceso para que se materialice en un proyecto que proporcione más valor al cliente y por ende mejore la cuenta de resultados de la empresa.

 Si estamos en la situación en la que estamos, si el mercado actual no ha respondido a nuestras expectativas cuando definimos el plan estratégico hace un año, significa que no podemos seguir actuando igual que siempre y que es hora de cambiar y para ello innovar en nuestros procesos es clave para mejorar la competitividad.

 A continuación podemos ver algunos ejemplos de ideas innovadoras, tanto en producto como en proceso.

 Ejemplos de productos con más valor

 En la actualidad, existen claros casos de innovaciones rompedoras. Los portátiles ultraligeros han revolucionado el mercado de la informática de consumo pues mejoran la proposición de valor en cuanto a tamaño y precio.

 Los usuarios, saturados desde hace tiempo en cuanto a capacidad de memoria o de procesamiento, se están volcando masivamente en el uso de los ultraligeros, que con suficientes prestaciones, les ofrecen valor en dos dimensiones: el tamaño y el coste.

 Por otro lado empieza a ser conocido que la Nintendo Wii actúa como competidor  o sustituto de los caros gimnasios. La Wii ofrece una alternativa para el ejercicio físico más asequible, cómoda e relativamente efectiva.

 Asimismo, los sistemas de videoconferencia amenazan con reducir los viajes y pernoctaciones ante la necesidad de abaratar los gastos en viajes de empresa.

 La construcción modular de casas y hoteles con nuevos materiales de bajo coste podría también ahondar la crisis inmobiliaria incluso en los segmentos más altos.

 Todas estas innovaciones han sido debidas a la escasez de recursos del cliente objetivo. Por ello las respuestas sobre cómo innovar ahora pueden no solamente encontrarse donde siempre como pueden se los mercados “Benchmark” : Suecia, Dinamarca, Alemania, Japón, etc.

Precisamente son los mercados donde existe escasez de medios donde podríamos hacer nuestro análisis. Este tipo de mercados potencian su capacidad creativa en períodos de escasez pues proporcionan productos, servicios o tecnologías más baratos, más simples y frecuentemente más convenientes de usar. Se trata de innovaciones que cambian la propuesta de valor (todo aquello por lo que el cliente está dispuesto a pagar) y que en tiempos de drásticos cambios como el actual incrementan sus posibilidades de éxito.

Nuevas respuestas nuevos lugares

 Como conclusión, desde ACMP potenciamos en nuestros talleres en las empresas, la innovación desde una perspectiva distinta. Esa en la que la clave a solución de los problemas está en el potencial creativo de las personas, y no siempre en la tecnología o el dinero.

Esta capacidad creativa de las de las personas de las Organizaciones es probablemente la solución para salir de esta situación de crisis en la que estamos.

Para ello existen nuevos modelos en los que debiéramos empezar a fijarnos. Regiones en las que la escasez de recursos ha hecho agudizar el ingenio.