¿De qué hablamos cuando hablamos de formación de los trabajadores?

Según el Wall Street Journal, diferentes informes internacionales consideran que la mala formación de los trabajadores lastrará la competitividad y recuperación de España en la salida de la crisis.

Por otra parte, existen también estudios que presenta a  España como el país con más trabajadores sobre-cualificados de Europa.

Este tipo de informaciones confirma el fracaso de los procesos de formación  para trabajadores realizados hasta ahora, a pesar de que se han destinado muy importantes recursos, tanto de tiempo como económicos.

Se ve claramente que existe una importante brecha entre la oferta formativa de diferentes organismos públicos o privados y  las necesidades de los trabajadores y empresas de cara a incrementar su capacidad competitiva.

Los nuevos sistemas organizativos requieren un elevado nivel participativo de los trabajadores, por lo que para la mejora de las variables competitivas de la empresa deben tenerse en cuenta no solamente  el incremento de los conocimientos sino también de las habilidades y las actitudes.

Debemos adaptar rápidamente los sistemas de formación para adecuarlos a los nuevos retos a los que se enfrentan las empresas.

Algunos factores críticos de éxito que podríamos tener en cuenta son los siguientes:

Como conclusión podemos considerar una  buena noticia la consideración de que existe un amplio margen de mejora en la participación, la utilización del conocimiento y habilidades de todas las personas de la empresa.

Además cualquier esfuerzo e inversión que realicemos en la formación de todo el personal de la empresa de cara a incrementar la capacidad competitiva de la empresa, producirá un retorno rápido y continuo.