Lean manufacturing

Como seguramente ya conoceréis, Lean Manufacturing tiene su origen en el sistema de producción de Toyota, popularizado a partir de la década de los 70 del siglo pasado, y gracias al cual esta compañía es hoy en un referente automovilístico mundial.

Traducido en muchas ocasiones como manufactura esbelta o ajustada, el eje del pensamiento Lean se basa en la eliminación constante de los desperdicios con el objetivo de entregar el máximo valor al cliente.

Esto significa operar con más flexibilidad, menos tiempo, menos pérdidas, menos superficie ocupada, menos inventario, menos espacio de almacenaje y menor esfuerzo humano. En definitiva, generar más valor para el cliente con el mínimo de recursos.

Hoy Lean se ha convertido en una filosofía de trabajo altamente efectiva, cuyos principios y técnicas se están aplicando más allá de la producción, en actividades y organizaciones de diversos índole – logística, farmacéutico, servicios, construcción, administración pública – y tamaño.

Repasamos en este artículo algunos conceptos que caracterizan al pensamiento Lean:

EL CLIENTE
En Lean, todo gira en torno al cliente final. Nuestro meta como empresa se tiene que orientar a entregar al cliente el máximo valor. Hay que entender correctamente cuáles son sus necesidades reales para que podamos entregarle el producto exacto, con la calidad deseada, al precio correcto, en el momento adecuado y en la cantidad justa. Esto supone optimizar los procesos con la mira puesta en él, y no en requerimientos internos.

VALOR
El punto de partida consiste determinar qué es el valor desde el punto de vista del cliente. En realidad, es el cliente quien define el valor con sus especificaciones. Toda actividad que realizamos sobre el producto o servicio tendente a cumplir con esas especificaciones es valor añadido.

DESPERDICIOS
Son lo opuesto al valor. Es decir, toda operación que no agrega valor y por la que nuestro cliente final no está dispuesto a pagar: defectos, sobreproducción, retrabajos, exceso de inventario, etc. Lean cuenta con diversas herramientas para reducir y prevenir estos desperdicios y agregar valor de forma continua. Es importante que el personal aprenda a buscar, identificar y minimizar esos desperdicios de forma sistemática.

PERSONAS
Una de las piezas claves en la cultura lean. Sólo si se cuenta con la implicación de las personas pueden prosperar las actividades de mejora. Esta participación debe producirse a todos los niveles de la organización, de arriba hacia abajo. Una empresa lean fomenta el espíritu de equipo, el desarrollo de su personal y la co-responsabilidad del éxito y los fracasos.

PROCESOS
Lean se focaliza en procesos, no en funciones o departamentos verticales, y en cómo optimizar el flujo de  los productos o servicios a lo largo de toda la cadena de valor de manera continuada. Según apunta Womack  “el proceso perfecto es aquel en el que cada paso agrega valor, es capaz, adecuado y disponible y todos los pasos están vinculados por el flujo, pull y la nivelación”.

MEJORA
Es la esencia del pensamiento Lean. Concretamente, la mejora continua: la búsqueda sistemática de procesos más eficientes en consonancia con los objetivos de negocio. Es responsabilidad de todo el equipo y se aplica a cualquier área de la organización. Ninguna organización que no haya integrado en su cultura mecanismos que promuevan la mejora puede ser competitiva.

FLUJO
La idea es conseguir que en los procesos todo fluya sin obstáculos entre operaciones, siempre añadiendo valor, sin que se produzcan esperas o defectos, intentando seguir el ritmo que marca la demanda del cliente.

PULL
El sistema tirado, frente a la forma de producción tradicional push o de empuje. Significa fabricar al ritmo del cliente. En este sistema, se limita la cantidad de fabricación y suministro estrictamente a la demanda, consiguiendo controlar el stock entre puestos, sin disminuir la tasa de servicio al cliente

GEMBA
Este concepto se refiera al lugar donde se crea el valor, donde suceden las cosas. En una fábrica, a pie de máquina. Gemba alude a la conveniencia de que los equipos directivos pasen tiempo en planta para conocer y resolver los problemas in situ.

SENCILLEZ
Lean no es simple de implantar, sin embargo busca la sencillez. En las operaciones, en los sistemas, en los procesos. Como hemos visto en estas líneas, lean significa eliminar lo superfluo y centrarse simplemente en lo que añade valor al cliente.